domingo, 12 de enero de 2014

Doce de enero de dos mil catorce.

Hace ya dos años que le conozco. Dos años maravillosos que he pasado junto a mi mejor amigo, pero a la vez horribles. A causa de lo que siento le he ocultado cosas, y la mayoría de sus palabras se me clavan como estacas. Si tenía que enamorarme, ¿por qué de él, por qué en ese momento? Muchas veces me he preguntado cómo me hubiera ido si no le conociera, pero me parece una idea demasiado idiota para pensarla.
¿Se habrá dado cuenta él de que estoy enamorada?
Me cuesta mirarle a los ojos cuando me habla, tengo miedo a que descubra mi secreto. Sus ojos... Negros, profundos y llenos de misterio. Y su sonrisa... ojalá esa sonrisa fuera de mi propiedad. Me encanta estar con él, pasar todo el tiempo del mundo a su lado. Pero la idea de que no me entienda me enreda y me destroza.

Me pregunto si algún día sabré si la persona de la que me enamoré sintió algo por esta idiota enamorada.